El tendido de la línea eléctrica de 500 kilovoltios que unirá la región noroeste (NOA) con la noreste (NEA) es prácticamente un hecho. Posiblemente en agosto se habilitará el primer tramo de esta obra, que se inició hace dos años y demandó una inversión total de U$S 1.000 millones, en el tramo de 285,32 kilómetros que unirá El Bracho (Tucumán) con la localidad de Cobos (Salta). Así lo anticipó a LA GACETA el presidente del Comité de Ejecución del Consejo Federal de Energía, que depende de la Secretaría de Energía de la Nación, Miguel Cortez.
"El tramo El Bracho-Cobos es sólo una parte de la obra, que tiene en total 1.200 kilómetros y permitirá la tan esperada interconexión NEA-NOA. El tendido nace en El Bracho, sigue hasta Cobos, luego hacia Monte Quemado (Santiago del Estero), a San Juancito (Jujuy), conecta con Sáenz Peña (Chaco), con Resistencia (Chaco) y concluye en Formosa", indicó el funcionario.
La obra incluye el tendido de los cables para la transmisión y los dispositivos para la subtransmisión, las estaciones de transformación y otras obras complementarias. El proyecto se está ejecutando en dos grandes frentes y presenta un 80% de avance. "Se trata de un emprendimiento enorme en extra alta tensión y tiene un significado económico muy grande, y dio y da trabajo a mucha gente. Sólo es superada en relevancia por la central Atucha II. Incorpora a toda la región del NOA y del NEA en el sistema de extra alta tensión de 500 kilovoltios. Hasta ahora, el sistema de extra alta tensión que viene del sur del país llega al NOA a el Bracho y allí termina", observó Cortez.
El funcionario nacional aseguró que el nuevo tendido brindará un gran aporte de capacidad de oferta de energía y proporcionará mayor seguridad en el servicio. "Actualmente, el sistema es radial desde Córdoba, y si se corta queda interrumpido también para lo usuarios del norte del país. Pero ahora, al interconectar el NOA con el NEA, hay una opción de bidireccionalidad que a su vez aporta una gran oferta adicional de energía", indicó. Cuando se presentó el proyecto, el secretario de Energía, Daniel Cameron, había asegurado que la obra "resolverá el problema energético regional por 30 o 40 años".
Cortez dejó en claro que no hay una fecha precisa para la inauguración de la obra, dada la complejidad de los trabajos que están en ejecución. "Una vez que esté terminada se iniciará una etapa de pruebas. Nuestros planes es que esté habilitada en agosto, pero hay muchos factores en juego, como el climático. Por una cuestión de prioridades del servicio, el tramo El Bracho-Cobos tiene prioridad por sobre el resto de las obras; por lo tanto, será el primero que se pondrá en funcionamiento", apuntó el funcionario.
El financiamiento para esta obra proviene del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), a través de un crédito gestionado y obtenido por el Gobierno de la Nación. El proyecto contó, además, con el apoyo del Gobierno tucumano.
El gerente de Transnoa, Oscar Mealla, consideró que la interconexión NOA-NEA será de vital importancia para que mejore el servicio energético en ambas regiones.